viernes, 29 de marzo de 2013

El ultimo discursos de Joseph Goebbels



"...La Guerra se aproxima a su fin. La demencia que las potencias enemigas desataron sobre la Humanidad ya ha pasado su punto culminante en lo que a esta guerra se refiere. Lo único que dejara detrás de si, y en todo el mundo, será solamente un indescriptible sentimiento de vergüenza y de asco. Y no puede ser de otro modo. La artificialmente construida y corrompidamente mantenida coalición entre plutocracia y bolcheviquismo terminara por romperse.

"Alemania terminara dividida. Austria terminara librada a su propio destino. Los soviets extenderán su influencia hasta el Atlántico. Inglaterra tarde o temprano perderá la totalidad de su Imperio. Hasta Estados Unidos pronto pensara distinto sobre este estremecedor fenómeno mundial. Guerras raciales internas y una decadencia indetenible les hará perder su prestigio y poder mundial."

"Suceda lo que suceda, Alemania renacerá en pocos años después de esta guerra. Y no será solo por su propio esfuerzo. Alemania es tan imprescindible para Europa que hasta nuestros propios actuales enemigos tendrán que impulsar su reconstrucción. Nuestros campos y provincias destruidas serán repobladas en nuevas ciudades y pueblos...volveremos a ser amigos de todos los pueblos de buena voluntad que habitan la tierra y junto con ellos haremos cicatrizar las heridas que deforman el noble rostro de nuestro continente."

"Toda europa y el mundo participara de los avances que le hemos dado a la Ciencia. Pero la pregunta decisiva es de si en este mundo mas nuevo y brillante vivirán también personas mas felices. Si nuestros enemigos imponen su voluntad, la humanidad naufragara en un mar de sangre y de lagrimas. Habrá guerras y mas guerras que se sucederán prácticamente sin interrupción. Sin duda serán mas reducidas y mas aisladas geopolíticamente que esta guerra porque ya nadie se atreverá tan irresponsablemente a provocar una hecatombe semejante a la actual. Pero si bien podrán ser guerras mas reducidas serán tanto mas deshonrosas. El honor en el campo de batalla será definitivamente sepultado por la fría y sistemática decisión de matar y destruir a cualquier precio."

"Los hombres se mataran por poseer las cosas mas superfluas y banales. Las plutocracias naufragaran en una desesperada carrera por dar cada vez mas lujos a la humanidad corrompida por la molicie. Al final las plutocracias terminaran por no poder dar de comer a una población cada vez mas numerosa. Habrá otra vez hambre de desocupados. Y vendrá otra vez el bolcheviquismo a ofrecer tentadora mente las mismas soluciones falsas que nos ofrecieron a nosotros durante ese monstruoso monumento al fracaso y a la ignominia que fuera la república de noviembre."

"Y aquellos que querrán poner remedio a este estado de cosas no tendrán otra alternativa que volver la vista hacia lo que nosotros hicimos y hacia aquello por lo cual seguiremos peleando hasta el amargo final. Aquellos que quieran mejorar este mundo decadente y corrupto tendrán que comprender plutocracia y bolcheviquismo no son los dos únicos caminos transitables para redimir a la Humanidad de la miseria y el fracaso. Por que hay un tercer camino que es el nuestro, que es lo único y el mejor y que es aquel que ADOLF HITLER nos señalara."

"Vendrán hombres que aun sin mencionarnos, porque les estará prohibido o porque temerán hacerlo, intentaran transitar por este camino nuestro. Y serán combatidos y traicionados al igual que nosotros lo fuimos. Pero al final VENCEREMOS porque lo bueno y lo verdadero siempre triunfa en este mundo".

Berlín, 19 de abril de 1945.

JOSEPH GOEBBELS.

lunes, 4 de marzo de 2013

Julius Streicher - Exposición del asesino plan judío contra la humanidad no judía



http://librosdeodio.net/exposicion%20del%20asesino%20plan%20judio%20contra%20la%20humanidad%20no%20judia.pdf

Castan Siegfried Ellwanger - ¿Holocausto, Judío o Alemán? [Libro Completo]



https://hotfile.com/dl/194103467/c0c9468/Castan_Siegfried_Ellwanger_-_Holocausto_Judo_o_Alemn_Libro_Completo.pdf.html

Johannes R. Von Bieberstein - Antisemitismo, Bolchevismo y Judaísmo



https://hotfile.com/dl/194108282/bd53741/Antisemitismo_Bolchevismo_y_Judasmo.pdf.html

El Libro Negro Del Comunismo



http://www.defenderlapatria.com/el%20libro%20negro%20del%20comunismo.pdf

La Farsa Judía - Hannerl Gossler



http://www.mediafire.com/?9dpd87572n5uiay

Gerd Honsik - ¿Absolucion para Hitler? (Libro completo con fotos)




https://hotfile.com/dl/194403438/fe51c8e/Gerd_Honsik_-_Absolucion_para_Hitler.pdf.html

miércoles, 20 de febrero de 2013

La Economía de Hitler



No hacía falta poseer una formación de economista profesional para darse cuenta como se daba cuenta Hitler, de las consecuencias socio políticas de ciertos acontecimientos que hasta el momento habían repercutido sobre Alemania, como la inflación de 1923 que afectaba a la vida de todas las familias germanas. Respecto al paro galopante, este supuso un progresivo incremento que llevó de un millón trescientos cincuenta mil parados en septiembre de 1923 a seis millones ciento treinta y nueve mil en 1933. Estas cifras solamente hacen referencia a los desocupados registrados, pero no reflejan al total de los parados efectivos del país ni tienen tampoco en cuenta a los desocupados temporales en aquel periodo. La clase media no poseía sindicatos ni seguro de desempleo; el pequeño propietario, el tendero o el modesto industrial se veían obligados a vender sus propiedades a precios de devaluación. Propiedades que iban a parar a manos de los magnates de los negocios y de los especuladores. En las masas alemanas, en especial entre la clase media modesta, reinó durante la inflación un sentimiento anticapitalísta dirigido contra los grandes consorcios industriales, los trust y los grandes bazares tras cuyos negocios se ocultaban seres extraños al verdadero pueblo alemán y ajenos al sufrimiento de las masas (2). Esta es la Alemania que heredó Hitler a principios de 1933. El programa de reivindicaciones presentado por el Nacionalsocialismo era el siguiente: liquidación de las secuelas del infamante Diktat impuesto tras el Tratado de Versalles; rearme a nivel de los demás países, supresión de los partidos marxistas; lucha contra la degeneración en todas sus formas, exaltación de la Raza; afirmación de la Gran Alemania y liquidación del paro obrero, para lo cual resultaba imprescindible el abandono del sistema capitalista y de su herramienta, el Patrón Oro, sustituyéndolo por el Patrón Trabajo (las teorías económicas de Hitler representaban el retorno al Orden Natural de la Economía y, a su vez, el aplastamiento del "Sistema" en Alemania) (3). Escribía con acierto un tal Pujol a mediados de los años treinta en la revista "Aspa" (4) que si un taumaturgo animado de ideas subversivas hiciera volatilizarse súbitamente el hierro del mundo, produciría una catástrofe inmensa. Las ciudades modernas se vendrían abajo de repente; desaparecerían los buques y las locomotoras; se perderían un sinfin de instrumentos de trabajo; sería como si no hubiesen existido nunca el automovilismo o la aviación; quedarían sin cultivar las tierras. Pero que este mismo taumaturgo hiciese desaparecer todo el oro habido en el planeta y la única contrariedad que ocasionaría sería que algunos millares de personas perderían parte de su dentadura. Ni para la alimentación del hombre ni para la construcción de nada esencial se echaría de menos al oro. Tan inútil es que de hecho no se emplea sino como un fetiche, bien encerrado en determinados sótanos bancarios. El oro es el fetiche que el Sistema de la Finanza Internacional esgrime como medio de dominación mundial. Decía Hugo Wast en su obra "Oro" (5) que "mientras los otros pueblos manejan la espada, el judío, arrinconado en el Ghetto, aprendía los secretos del oro. A medida que lo acaparaba, y a fin de aumentar su valor, sus financistas iban haciendo penetrar en las universidades y en los libros cristianos, como un dogma económico (pero del cual se mofarían los siglos venideros): "no puede haber moneda sana que no tenga por garantía el oro".  Pero este poder internacional lo que esgrime como arma no es el oro en sí, metal pesado, difícil de transportar y de manejar en grandes cantidades, sino el "fantasma" del oro, la representación nominal, la sombra del oro. Arguyendo que en tales o cuales sótanos bancarios lo tienen encerrado como a un animal fabuloso, capaz de originar los mayores desastres, mostrando los papeles que acreditan tenerlo allí realmente, la Finanza sionista ha logrado durante muchos años intimidar al mundo. En torno a la potencia misteriosa de ese fetiche se ha construido una especie de ciencia esotérica mejor una pseudociencia disfrazada de grandes ropajes de disquisiciones abstrusas - cuyo conocimiento monopolizan ciertos "técnicos" al servicio del poder sionista de la Finanza (6)…  …Ante el espectáculo de los pueblos sometidos al sistema económico capitalista, y queriendo Hitler sustraer a Alemania a tal esclavitud, afirmaba rotundamente que "el pueblo no vive para la Economía y la Economía no existe para el Capital, sino que es el Capital quien sirve a la Economía y la Economía al Pueblo". Había demostrado a su vez con hechos palpables que la riqueza no es el oro sino el trabajo. Y así iba quedando en entredicho la aberración de que el dinero debe privar por encima de los valores del espíritu. Hitler había recibido, como vimos, una Alemania arruinada tras la derrota de 1918 y por las sanciones económicas impuestas, y exhausta a causa de la gran crisis y de las luchas internas. Con sus nuevas fórmulas económicas pero no menos gracias a su férrea voluntad y a la inteligencia y disciplina de un pueblo - Hitler estaba elevando a la minúscula Alemania al rango de gran potencia internacional. El presidente americano Roosevelt, que había ascendido al poder al mismo tiempo que Hitler, gobernando un país 19 veces mayor que el Reich, contando con recursos económicos infinitamente superiores y dotado de vastos campos agrícolas y fértiles tierras, no lograba encontrar el medio de dar trabajo a sus once millones de parados. Ni siquiera Inglatarra y Francia, pese a sus imperios coloniales, lograban librarse de las secuelas de la gran crisis al seguir estando sometidas al Sistema del becerro de oro (8). Lo importante para Hitler no era el tener cierta cantidad de oro en una gaveta o en un sótano de banco, sino el que las gentes comiese lo mejor posible, que viviesen en casas higiénicas, decorosas y estéticas, que pudiesen trasladarse cómoda y fácilmente de un lugar a otro en medios de locomoción propios o públicos, se vistiesen con decencia y elegancia, dispusiesen de libros, de objetos artísticos, de centros de cultura, de escuelas, universidades y museos, que tuviesen teatros, lugares de esparcimiento físico y recreativos, templos para el culto divino y, por supuesto, medios de defensa. El oro no crea nada y sin creación de riqueza, ¿cómo habría de conseguirse y sostenerse un estado de prosperidad y de bienestar como el descrito?. Si los "superdotados" de la denominada "Ciencia Económica" alegaban que tales tierras no podían dedicarse al cultivo ni emplear en ellas a un determinado número de parados a consecuencia de que no había dinero para llevar a cabo tal empresa, esta razón era generalmente aceptada. Pero el sistema Nacionalsocialista se desentendía de que hubiese o no divisas en las cajas bancarias u oro en sus sótanos; lo que hacia era emitir el dinero papel necesario; con esas tierras puestas en cultivo creaba una nueva fuente de trabajo, empleaba a su vez a los cesantes y con ello aumentaba la producción. Este mismo aumento de la producción era la garantía de la anterior emisión de dinero que se había lanzado. De esta forma, en vez de ser el oro el que apuntalase el billete de banco, era el trabajo quien lo sostenía. Dicho en palabras del propio Hitler: "La riqueza no es el dinero sino el trabajo mismo". Si en determinado lugar se contaba con individuos sanos, capaces de desempeñar un trabajo, y a su vez habían obras que llevar a cabo, el Sistema financista preguntaba si además, había dinero, pues sin este tercer requisito las obras no daban comienzo y los parados continuaban como tales. El sistema Nacionalsocialista no preguntaba por el tercer requisito, el dinero, pues la producción que llevarían a cabo los hombres puestos manos a la obra, fruto de su trabajo, era un valor en sí mismo. Y todo valor, toda riqueza (en este caso el de las obras realizadas) ha de estar representado por un dinero. En definitiva, el dinero viene luego, y sólo como símbolo de ese valor intrínseco y verdadero. Hitler había advertido: "No poseemos oro, mas el oro de Alemania es la capacidad de trabajo del pueblo alemán. La riqueza no está en el dinero, sino en el trabajo". Los embaucadores internacionales, paladines del becerro de oro, clamaban horrorizados que aquello era una pura herejía que atentaba contra la infalible "Ciencia Económica" erigida en tabú. Hitler refutaba que "el crimen no es atentar contra ciertos principios de una tal pseudo ciencia económica sino el mantener cesantes indefinidamente a millones de individuos sanos y fuertes". La inflación decía Hitler no la provoca el aumento de la circulación monetaria, nace el día en que se exige al comprador, por el mismo suministro, una suma superior que la exigida la víspera. Allí es donde hay que intervenir. Incluso a Schacht tuve que empezar a explicarle esta verdad elemental: Que la causa esencial de la estabilidad de nuestra moneda había que buscarla en los campos de concentración. La moneda permanece estable en cuanto los especuladores van a un campo de trabajo. Tuve igualmente que hacerle comprender a Schacht que los beneficios excesivos deben retirarse del ciclo económico."Todas estas cosas son simples y naturales. Lo fundamental es no permitir que los judíos metan en ellas sus narices. La base de la política comercial judía reside en hacer que los negocios llegasen a ser incomprensibles para un cerebro normal. Se extasía uno ante la ciencia de los grandes economistas. ¡Al que no comprende nada se le califica de ignorante! En el fondo, la única razón de la existencia de tales argucias es que lo enredan todo... Sólo los profesores no han comprendido que el valor del dinero depende de las mercancías que el dinero tiene detrás. Dar dinero es únicamente un problema de fabricación de papel. Toda la cuestión es saber si los trabajadores producen en la medida de la fabricación de papel. Si el trabajo no aumenta y por tanto la producción queda al mismo nivel, el aumento de dinero no les permitirá comprar más cosas que las que compraban antes con menos dinero. Evidentemente esta teoría no hubiera podido suministrar la materia de una disertación científica. Al economista distinguido le importaba sobre todo exponer ideas envueltas en frases sibilinas". "Demostré a Zwiedineck que el Patrón Oro, la cobertura de la moneda, eran puras ficciones, y que me negaba en el futuro a considerarlas como venerables e intangibles; que a mis ojos el dinero no representaba nada más que la contra partida de un trabajo y que no tenía por tanto valor más que en la medida que representase trabajo realmente efectuado. Precisé que allí donde el dinero no representaba trabajo, para mí carecía de valor…”.  Alemania no era la hermética Rusia, sino todo lo contrario. Todo el que quiso cerciorarse de aquella gran verdad pudo comprobarlo e informar sobre el propio terreno. A España llegaban las informaciones de prensa desde el Reich a través del corresponsal de "ABC" César González Ruano, autor de una serie de magníficos reportajes al respecto. Economistas de un sinfín de países comprobaban sorprendidos aquellos éxitos. El norteamericano Radcliffe Collage tuvo a bien enviar a la capital alemana al economista antinazi Máxime Y. Sweezy, quien refleja sus impresiones al respecto en su obra "La Economía Nacional Socialista": El pensamiento occidental, cegado por los conceptos de una economía arcaica, creyó que la inflación, la falta de recursos, o una revolución, condenaban a Hitler al fracaso... Mediante obras públicas y subsidios para trabajos de construcción privada se logró la absorción de los cesantes. Se cuidó de que los trabajadores de determinada edad, especialmente aquellos que sostenían familias numerosas, tuvieran preferencia sobre los de menor edad y menores obligaciones... Se desplazó a los jóvenes desocupados hacia esferas de actividad de carácter más social que comercial, como los Cuerpos del Servicio del Trabajo, de Auxilios Agrícolas y de Trabajo Agrícola Anual. "En el otoño de 1936 ya no existía duda alguna sobre el éxito del primer plan cuatrienal. La desocupación había dejado de ser un problema e inclusive se necesitaban más obreros. El segundo plan cuatrienal quedó bajo la dirección del general Göring, cuya principal meta era independizar a Alemania de todos los víveres y materias primas importadas... "La estabilización de precios que resultó de la intervención oficial Nacionalsocialista debe conceptuarse como un éxito notable, único en la historia económica desde la revolución industrial." (11). Y, ¿cómo había logrado Adolfo Hitler tan milagrosa transformación si Alemania carecía de oro en sus bancos y en sus minas, y de divisas en sus reservas?. Desde luego la fórmula no era un secreto, pero resultaba inverosímilmente simple ante tanta disquisición pseudocientífica de la enrevesada economía financiera sionista que los poderes del Sistema habían hecho circular por el mundo. Se basaba, principalmente, en el citado principio de que "la riqueza no es el dinero sino el trabajo". En consecuencia, si era el dinero lo que faltaba, se emitía, y si los embaucadores de la Alta Finanza alegaban que tal cosa era una herejía, bastaba con aumentar la producción y con regular los salarios y los capitales para que no se produjera ningún crack económico. Cuando la masa de billetes que circula en un país está en proporción de sus necesidades comerciales y de su producción, esos billetes conservan intacto su valor habitual, aunque no tengan ni un gramo de oro como garantía. El citado economista norteamericano Sweezy pudo comprobar como se daba ese audaz paso económico, escribiendo a posteriori: "Los dividendos mayores del 6 % debían ser invertidos en empréstitos públicos. Se considera que el aumento de billetes es malo, pero esto no tiene gran importancia cuando se regulan los salarios y los precios, cuando el gobierno monopoliza el mercado de capitales y cuando la propaganda oficial entusiasma al pueblo" (12)…  …la influencia de los sionistas se neutralizó a fin de que no afectara al resto de trabajadores, "con objeto de que el contagio fuera mínimo"; y las ganancias de los negociantes se redujeron a límites razonables. (13) La importancia que la economía Nacionalsocialista atribuía a la producción no sólo era como medida de lucha contra la desocupación, como hemos podido constatar, sino como capital efectivo de la nación.  Nuestra misión en el futuro será también la de preservar de ilusiones al pueblo, alemán. La peor ilusión es la de creer que se puede gozar de algo que anteriormente no ha sido creado y producido por el trabajo. Con otras palabras: Nuestro deber en el futuro será también el de hacer comprender a todo alemán, tanto de la ciudad como del campo, que el valor de su trabajo siempre debe ser igual al de su salario. Es decir, el labrador sólo puede recibir a cambio de los productos que obtiene de la tierra aquello que el obrero de la ciudad ha alcanzado anteriormente con su trabajo y este último a su vez sólo puede recibir lo que el labrador ha conseguido arrancar del suelo y todos entre sí sólo pueden cambiar aquello que producen; la moneda sólo sirve para desempeñar su papel de medidora; en sí misma no posee ningún valor propio. Todo marco que se pague de más en Alemania presupone que el trabajo ha sido aumentado por el valor de un marco, pues de lo contrario este marco es un simple pedazo de papel desprovisto de todo poder adquisitivo. Sin embargo, nosotros queremos que nuestro marco continúe siendo un papel honrado, una orden de pago por el producto de un trabajo igualmente honrado, la única y efectiva. Por esta razón hemos sido capaces, sin oro y sin divisas, de mantener el valor del marco alemán y con ello hemos asegurado el valor de nuestros depósitos de Caja de Ahorros en una época en que aquellos países, que rebosaban de oro y de divisas, han tenido que devaluar su misma moneda!. (14)  El 30 de enero de 1939, declaraba Hitler en respuesta a la crítica contra el trueque: "El sistema alemán de dar por un trabajo realizado noblemente un contrarendamiento también noblemente realizado, constituye una práctica más decente que el pago por divisas que un año más tarde han sido desvalorizadas en un tanto por ciento cualquiera. Hoy nos reímos de esa época en que nuestros economistas pensaban con toda seriedad que el valor de una moneda se encuentra determinado por las existencias en oro y divisas depositadas en las cajas de los bancos del Estado y, sobre todo, que el valor se encontraba garantizado por estas. En lugar de ello hemos aprendido a conocer que el valor de una moneda reside en la energía de la producción de un pueblo”. El ex Primer ministro francés Paul Reynard, narra en sus "Revelaciones" que, en 1923 se trabajaban en Alemania 8.999 millones de horas y en Francia 8.184 millones. En 1937 (bajo el sistema Nacionalsocialista que absorbió a todos los cesantes) se trabajaban en Alemania 16.201 millones de horas, y 6.179 en Francia. Como resultado, la producción industrial y agraria de Alemania llegó a sextuplicarse en algunos ramos y así la realidad trabajo fue imponiéndose a la ficción oro. Un viejo anhelo de la filosofía idealista alemana iba triunfando aún en el duro terreno de la economía. (15) Pero la riqueza la crea el trabajo sólo cuando este se realiza en un ambiente de orden y alegría profunda. Riqueza son las máquinas, los instrumentos que se exportan y se intercambian, los inventos que permiten ir dominando la Naturaleza hermética y hostil, los descubrimientos de los investigadores científicos que le arrancan sus secretos y contribuyen a mejorar las condiciones de la vida, las creaciones de la artesanía y del arte, la disciplina y la paz interna que hacen posible y alimentan la colaboración entre los conciudadanos. El oro no es más que un triste medio, un instrumento de cambio. Pero si se tiene en cuenta que la realidad es que no circula, ni siquiera en las naciones que lo poseen, en que su función es reemplazada por papel moneda, o sea, un signo de confianza en la existencia de una riqueza metalica e infecunda ¿cómo no lo ha de cumplir con facilidad dentro de una nación el signo de confianza en su propia laboriosidad creadora, y fuera de ella los productos reales y efectivos de su trabajo, es decir, la riqueza ya creada y apta para la exportación?, y si se pueden intercambiar los productos propios y las materias primas entre las naciones, ¿para qué hacer intervenir en el intercambio a un tercero que nos suministre su oro y que haga triangular la operación, con la única ventaja de reportarle a él un beneficio cuando no el logro de un control en la economía de los países a los cuales les "suministra" ese oro?. (16) Es obvio que esto entraba en pugna con los intereses de una de las ramas del judaísmo que halla más cómodo y rentable amasar fortunas en hábiles especulaciones, monopolios o transacciones de Bolsa que forjar patrimonios mediante el trabajo constructivo. Esta desmedida ambición de los poderes capitalistas supranacionales ya había sido denunciada por el filósofo francés Gustave Bon, quien, en su obra "La Civilización de los Arabes" había escrito "Los reyes del siglo en que luego entraremos serán aquellos que mejor sepan apoderarse de las riquezas. Los judíos poseen esta aptitud hasta el extremo que nadie ha igualado todavía". (17) Hitler se destacaba como el mayor opositor a esos detentadores del oro internacional y ya desde 1923 había dejado escrito que el Capital debe hallarse sometido a la Supremacía de la nación en vez de figurar como una potencia internacional independiente. El capital decía debe actuar en favor de la soberanía de la nación en lugar de convertirse en el amo de ésta. Es inaceptable que el capital pretenda regirse leyes internacionales atendiendo únicamente a lograr su propio incremento. En las democracias la economía ha logrado imponerse al interés de la colectividad y si para sus conveniencias utilitarias es más atractivo financiar a los especuladores que a los productores de víveres puede hacerlo sin ningún obstáculo. De idéntica forma puede ayudar más a los capitalistas extranjeros que a los propios si de esa forma obtiene mayores dividendos. El bien de la patria y de la nacionalidad no cuentan para nada en la "Ciencia Económica" del becerro de oro. (18)  Una vez afianzada la economía Nacionalsocialista pudo anunciar Hitler el 10 de diciembre de 1940: "Estoy convencido de que el oro se ha vuelto un medio de opresión sobre los pueblos. No nos importa carecer de él. El oro no se come. Tenemos en cambio la fuerza productora del pueblo alemán... En los países capitalistas el pueblo existe para la economía y la economía para el capital. Entre nosotros ocurre al revés: El capital existe para la economía y la economía para el pueblo. Lo primero es el pueblo y todo lo demás son solamente medios para obtener el bien del pueblo. Nuestra industria de armamento podría repartir dividendos del 75, 140 o 160 por ciento... Creo que es suficiente un seis por ciento... Cada consejero en los países capitalistas asiste una vez al año a una junta; oye un informe, que a veces suscita discusiones. Y por este trabajo recibe anualmente 60.000, 80.000 o 100.000 marcos. Esas prácticas inicuas las hemos borrado entre nosotros. A quienes con su genio y laboriosidad han hecho o descubierto algo que sirve grandemente a nuestro pueblo, les otorgamos y lo merecen - la recompensa apropiada. ¡Pero no queremos zánganos!". (19)  Carlos Roel en su obra "Hitler y el Nazismo", escribe: "La judería se alarmó, pues siendo el acaparamiento del oro y el dominio de la Banca sus medios de dominación mundial, significaba un grave peligro para ello el triunfo de un Estado que podría pasarse sin oro, y además, desvincular sus instituciones de crédito de la red internacional israelita, ya que muchos otros se apresurarían a imitarlo. ¿Cómo evitar ese peligro? No había sino una forma, aniquilar a Alemania" (23). El citado autor agrega en su obra que esos amos del crédito llevaban a cabo fabulosas especulaciones a costa de las comunidades nacionales; fundando monopolios y provocando artificialmente crisis y carestías. Y como estaban en condiciones de elevar o de abaratar los valores de la bolsa a su libre albedrío sus perspectivas de lucro se volvían prácticamente infinitas. (24)  "Hitler ponía en práctica el patrón Trabajo, opuesto al patrón Oro. En sus relaciones comerciales internacionales preconizaba el "barter" (intercambio) y estaba dispuesto a no aceptar los préstamos bancarios extranjeros (la Banca alemana había sido embridada y puesta al servicio del Reich). Esto era fatal para la Alta Finanza Internacional, no ya por el hecho de haber perdido al importante mercado alemán, sino por el peligro que representaba el Reich, en su doble vertiente de su expansión económica y de ejemplo para otros países que desearan romper las cadenas de la Kapinter…"En plena guerra, en Alemania, no se habla de la necesidad de aumentar los impuestos, ni de estimular el ahorro ni de lanzar enormes empréstitos de guerra. Muy al contrario. Recientemente acaba de abolirse un importante impuesto. El dinero es tan abundante que, desde nuestro punto de vista, no tiene explicación. Hitler parece haber descubierto el secreto de trabajar sin un sistema financiero clásico y haber puesto en marcha un sistema basado en el movimiento perpetuo" ("The Times", Londres, 11 y 13 X 1940 y 15 X 1940).  "Mucho se habla de los "negocios de guerra" y los beneficios de los fabricantes de armamento, pero ésta es una causa circunstancial. La razón principal siempre estribó en que la política financiera de Hitler, significaba, a la corta o a la larga y más a la corta que a la larga el fin de lo que actualmente se denomina el Establishment: La Finanza Internacional".  "A nuestros ojos, el oro no es un factor de valor, sino un solo elemento de opresión y dominación de los pueblos. Si no tenemos oro tenemos, en cambio, la fuerza del trabajo. Y la fuerza del trabajo alemán es nuestro oro. Solo el trabajo crea nuevo trabajo. No es el dinero que lo crea". Adolf Hitler, discurso sobre Economía pronunciado el 10 de Diciembre de 1940

viernes, 15 de febrero de 2013

Illuminatis: el símbolo del enemigo


Templarios, Masones, Iluminatis, son todos nombres que resuenan en la mente humana,
mezclados en una nube de confusión constante de información y desinformación, pero que claramente son las diversas caras de una misma línea de dominio que viene desde la más
remota antiguedad y se origina casi con certeza en el Antiguo Egipto. El surgimiento
“repetino” en la historia de los Templarios es un claro ejemplo. “Súbitamente” 9 caballeros
obtienen permiso del poder papal y constituyen una poderosísima Orden Militar que en 200
años llega a tener el control completo de Europa e incluso comercian con el Imperio de
Tiwanaku en las Américas, hasta que “de la noche a la mañana” los “borran” de la faz de la
tierra. Los que quedan, se pasan a otras Ordenes herederas y a la Masonería (originalmente
gremios de constructores con el secreto de como trabajar la piedra) que adquiere, ésta
última, con el correr de pocos siglos un inusitado y fabuloso poder.
Fueron ellos los encargados de recrear el concepto griego de “Democracia” y darle una
nueva definición: “Democracia” Representativa, que es en realidad un espejismo, porque
del pueblo no emana ningún otro poder que no sea el triste rol pasivo de votar lo que nos
dejan votar y lo que ellos proponen. Es así que las “Democracias” Representativas se
transforman en Armas de Dominio Político y de corrupción desenfrenada, porque: "No hay
Ignorante más inútil e intelectualoide más corrupto que el Político en la Democracia, quien
en su afán de del oropel y su codicia, responde a los intereses de los capitalistas que
costean sus campañas".
Se llega pues, de esta manera al concepto magistralmente resumido por Ayn Rand, que se
repite contínuamente no solo en las “democracias”, sino también en las tiranías:
"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no
producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no
bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y
por influencias mas que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos,
sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando
repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un
autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad
esta condenada."
Como decíamos, la Democracia Representativa es solo un Espejismo que sirve para
mantener al Hombre Sojuzgado a las Oligarquías de turno. Cualquier Político de las
Partidocracias, llega al Poder a través de la Propaganda que financian poderosas
corporaciones y banqueros, a cambio de "cobrar servicios" al instarlo en él.
La erradicación completa de la Partidocracia, es el Objetivo a seguir por todo aquel que ama
la Libertad, porque el Derecho del Hombre se encuentra por encima del Derecho dictado por
cualquier poder o estado y es fundamental. La Partidocracia solo es funcional a los
intereses de un conjunto desquiciado del poder internacional subyacente cuyo objetivo
fundamental es darnos "una realidad" que nos haga útil al sistema que nos sojuzga en una
existencia gris, anodina y repetitiva... Lo fundamental para ellos es que seamos defensores
automáticos y compulsivos de ese sistema que contradice por completo el Orden Natural.
Nacemos y crecemos en una “maquinaria infernal” que ha sido montada con dedicación a lo
largo de varios siglos. Nacimos para crecer y consumir cosas que no necesitamos.
Nacemos para conocer solo lo que ellos quieren y para pensar dentro de una red ilusoria la
cual está enfocada al consumo de bienes materiales, creados por ellos mismos, y a
respaldar concepciones ideológicas que van creando y adaptando conforme la situación
cambia.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El judaísmo





Usura es un término que se utiliza para designar el cobro de tipos de interés desmesurados o excesivamente altos -por encima del índice legal o socialmente aceptado- sobre los préstamos, otorgado por una persona u organización a quienes se llamaría usureros. Parte de aceptar que las rentas y los intereses son generadores de riqueza (real y justa) por encima del trabajo o la habilidad e ingenio para producir, es por tanto una manifestación de los principios del capitalismo. 


La crítica de la usura en el judaísmo tiene sus raíces en varios pasajes del Antiguo Testamento, que afirman que tomar a interés es prohibido, desalentado o despreciado. Pero la realidad nos muestra otra cosa. 

En hebreo, la palabra para interés es neshekh -aunque en el Levítico también son usadas tarbit y marbit- que, literalmente, significa "mordida" y se cree que refiere a la exacción de interés desde el punto de vista del deudor. En el Éxodo y el Levítico se aplica exclusivamente a préstamos a los pobres y desvalidos. En el Deuteronomio la prohibición se extiende a todos los préstamos, excluyendo el trato comercial con "extranjeros". Quiere decir que se acepta la usura cuando se realiza encima de los no-judíos. 

El Talmud recoge varias extensiones de las prohibiciones del interés, conocidas como avak ribbit -literalmente "el polvo del interés"-, aplicado a cierto tipo de ventas, rentas o contratos de trabajo. Se distingue del rubbit kezuzah, tasa de interés adecuado acordada entre el prestamista y el prestatario. 

A pesar de la prohibición, esta regla no parece haber sido observada en tiempos bíblicos. Además de que en el Antiguo Testamento se encuentra varias referencias a prestamistas que son implacables en el cobro del interés, en el Papiro Elefantino figura que entre los judíos de Egipto del siglo V a.C. se asume que el interés sería cargado a los préstamos, lo que sugiere que el cobro de intereses no sería una violación de la ley, sino como una trasgresión moral. 

Con el tiempo se estableció un forma estándar de legalización del cobro de intereses, conocida como hetter iska, que se refiriere al permiso para formar sociedades. Esto se ha hecho tan corriente que hoy en día todas las transacciones que incorporan el pago de intereses se hacen abiertamente de acuerdo con la ley judía, simplemente agregando al contrato las palabras al-pi hetter iskah.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Teorías de conspiración-Revisionismo histórico

El revisionismo histórico da cárcel y la gran mayoría de historiadores serios y nacionalistas de ésta rama son condenados a prisión solo por decir la verdad, el revisionismo es un real enemigo del sistema y ha quedado más que demostrado en la manera que prohiben los libros y multan la distribución de los mismos ¿cuando se ha visto que prohiban la distribución de libros con teorías conspirativas? 
La gran mayoría de páginas anti-NWO olvidan que el enemigo principal es el sionismo, incluso algunos desconocen el revisionismo histórico. 

Aunque Conspiracionismo, no es lo mismo que Conspiración. Conspiración es una palabra real que existe en todos los diccionarios, mientras que conspiracionismo es una palabra que se han inventado para denigrar y supuestamente ridiculizar a los que afirman que existen conspiraciones, tanto a los que tienen razón (por tenerla y no interesarle al poder reconocerlo) como a los que no la tienen (por estar equivocados). 

Por lo tanto a nosotros nos debe interesar solo la VERDAD. Es al $istema al que le interesa llamar a la Verdad “conspiracionismo” para desacreditarla y seguir manteniendo sus mentiras y privilegios. 
Revisionismo del Holocausto

El revisionismo del Holocausto (llamado por sus detractores como
negacionismo del Holocausto), es una corriente histórica que tiene la
finalidad de reinterpretar los hechos acaecidos que fueron posteriormente
tergiversados por los intereses 
políticos que impulsaron la creación del
Estado de Israel en la región de 
Palestina en 1948. Actualmente, algunos círculos académicos consideran a esta corriente como pseudocientífica, cuestión que ha sido fuente de controversia.

Los revisionistas han demostrado también que el Holocausto fue una propaganda de guerra inventada por
las potencias aliadas y que fue posteriormente aprovechada por los sionistas con el propósito de obtener
beneficios a costa de otros pueblos, principalmente Palestina y Alemania, por ejemplo, el cobro de
indemnizaciones a Alemania, mismas que ascendieron a 85.000. millones de marcos para el año 1952[3].
Alemania ha pagado más de 90.000 millones de marcos (56.000 millones de dólares aproximadamente) a
Israel y a organizaciones sionistas desde 1949.



martes, 13 de noviembre de 2012

El Talmud - las Enseñanzas Judias del Odio y del Rencor contra los Hombres.

El Talmud es la interpretación orgánica del Antiguo Testamento hecha por rabinos, maestros, profetas e iluminados judios para su pueblo, con dos partes principales: la Mishna (leyes religiosas) y la Gemara (comentarios, explicaciones e interpretaciones). Para la conciencia del hombre común, este documento está lleno de supersticiones, odios y afirmaciones aberrantes.
Como puede verse en el Pentateuco, la Ley Judia está señalada en los cinco libros atribuidos a Moisés. Lea usted cualquier Biblia judia -la misma que ha sido canonizada por la Iglesia Católica- y verá claramente en el Pentateuco que Jehová, "el Señor, Supremo Dios de Israel", no es un Dios Sacro y Universal, sino terrible demonio tribal, sectario, portador de tremendas ambiciones de poder, sediento de sangre, vengativo y criminal, solicitador de constantes atrocidades y derramamiento ritual de sangre como forma de oración y culto.Jesús mismo declaró a los judios en Juan 8:44 del Nuevo Testamento (rechazado por la juderia talmudista): "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre quereis hacer".

LAS "SABIAS ENSEÑANZAS FILANTRÓPICAS" DEL TALMUD HEBREO Y SUS "AMOROSOS EPÍTETOS" PARA LOS NO JUDIOS (ENTRE LOS CUALES SE ENCUENTRAN SUS LEALES DEFENSORES).

"Los judios son llamados humanos de condición, pero los no judios no son humanos. Ellos son bestias." (Baba mezia, 114 b)
"El no judio es una basura; un excremento". (Schulkman Arukh, con las palabras del rabino Josef Caro).
"Todos los niños gentiles son animales". (Yebamoth 98 a).
"Considera al Goyim como un animal bestial y feroz, y trátalo como tal. Pon tu celo y tu ingenio en destruirle".
"Los pueblos de gentiles (no judios) constituyen el prepucio del género humano que debe ser cortado". (Libro del ohar, s. n. con.).
"Se hizo la pregunta del rabino de que si el vino robado de Pumbeditha se puede usar o si se tira, debido al hecho de que los ladrones pueden haber sido gentiles. El rabino dice no preocuparse, porque el vino es factible de ser usado por los judios, pues la mayoria de los ladrones en Pumbeditha, el lugar donde se robó el vino, son judios". (Abodah Zarah 70 a. y Gemara Rosh Hashanah 25 b - Nota: la idea aqui es que un vino tocado por gentiles seria vino "sucio".)
"Vosotros israelitas sois llamados hombres, mientras que las naciones del Mundo no son de llamarse hombres, sino bestias". (Baba mezia, 114 c. 1)
"El Akum (no judio) es como un perro. Si: la sagrada escritura enseña a honrar al perro mas que a un no judio".
"Jehové creó al no judio en forma humana para que el judio no sea servido por bestias. Por lo tanto, el no judio es un animal en forma humana, condenado a servir al judio de dia y de noche". (Midrasch Talpioth, 255 1, Warsaw 1.855).
"Las almas de los no judios provienen de espíritus impuros y se llaman cerdos". (Jalkut Rubeni Gadol, 12 b).
"Aunque el no judio tiene la misma estructura corporal del judio, ellos se comparan con el judio como un mono a un humano". (Schene luchoth haberith, p. 250 b).
"Si tu comes con un gentil (un no judio) es lo mismo que si comes con un perro".

"RESPETO A LA VIDA" FOMENTADO POR EL TALMUD:

"El mejor de los gentiles debe ser asesinado". (Tractaes menor, Soferim 15, Regla 10).
"Cuando el mesias hijo de David venga, exterminará a todos los enemigos". (Majene jeshua fol. 76, c. 1).
"Si vemos que un idólatra (gentil) es arrastrado o se ahoga en el rio, no debemos ayudarlo. Si vemos que su vida está en peligro, no debemos ayudarle a él".
"El que derrama sangre de los no judios ofrece un sacrificio a Dios". (Jalkut Simeoni ad Pentateucum, s. n. con.)
"Al mejor de los no judios, matadlo". (Abodah Zara, 26 b, Thosephoth, reeditando la enseñanza de Ben Yohai - Nota: en otras versiones se podria traducir como: "Hasta el mejor de los gentiles debe ser asesinado".
"Si un judio tiene un sirviente o criado no judio que muere, no se le debe dar el ésame al judio, sino que debe decírsele: 'Dios reemplazará tu pérdida como si uno de tus bueyes o asnos hubiese muerto' ". (Jore dea 377, 1).
"Un gentil hereje puede ser asesinado de inmediato por tus propias manos". (Abodah Zara, 4 b).

"No salves al goyim en peligro de muerte". (Hilkkoth Akum, z 1).
"Todo judio que derrame la sangre de los sin Dios (no judios), hace lo mismo que un sacrificio a Dios".(Bammidber raba c. 21 y Jalkut 722).
"El judio que derrame sangre de un goyim o no judio ofrece a Dios un sacrificio agradable". (Sepher Or Israel 177 b).
"Asesinar un goyim es lo mismo que matar a un animal salvaje". (Sanhedrin 59 a).
"Esta permitido tomar el cuerpo y la vida de un gentil (un no judio)". (Sepher ikkarim III, c. 25).

LA INTACHABLE "HUMILDAD Y SENTIDO DE LA AUTOCRÍTICA" DEL PUEBLO JUDIO, EXPRESADO EN EL TALMUD:

"Golpear a un judio es como abofetear la cara de Dios". (Sanhedrin 58 b).
"Establecemos que ningún rabino alguna vez pueda irse al infierno". (Hagigah 27 a).
"Un rabino debate con Dios y lo derrota a él. Dios le admite al rabino que ganó el debate". (Baba Mezia 59 b).
"Cuando el mesias llegue, cada judio tendrá 2.800 esclavos". (Simeon Haddaesen, fol. 56 d).
"El Santísimo habló así a los israelitas: vosotros me habeis reconocido como el único dominador del mundo y, por eso, yo os haré los únicos dominadores del mundo". (Chaniga fol. 3 a y 3 b).
"Solo Israel justifica la creación de la tierra". (Abramo Seba, "Zeror hammor" fol. 6, c. 4).
"Si se prueba que alguien le dió dinero de los israelitas a los goyims, de alguna manera debe ser encontrado, pues es razón suficiente para arrojarle fuera de la faz de la tierra". (Choschen Ham 388, 15).
"El mesias no vendrá mientras existe un judio que deba soportar el ser dominado por un no judio". (Shanhedrin 98 a).
"En tiempos del mesias, los judios extirparán a todos los pueblos del mundo". (Bar Nachmani, "Bammidhar baba", fol. 172, c. 4 y 173, c. 1).
"El mesias dará al judio el dominio del mundo y todos los pueblos serán subyugados". (Sanhedrin fol. 88, c. 2, fol. 99 c. 1).
"Todas las propiedades de las otras naciones pertenecen a la nación judia, la cual, por consiguiente, tiene derecho a apoderarse de todo sin ningún escrúpulo". (Schulchan Aruch, Choszen Hamiszpat 348).
"Que significa 'Har Sanai' ('Monte Sinai')? Significa monte desde el cual se ha irradiado Sina, es decir, el odio contra todos los pueblos del mundo". (Sabbath fol. 89, c. 1).
"La agricultura es la mas baja de las ocupaciones". (Yebamoth 63 a -Nota: esto explica que los ministros de agricultura que han sido judios siempre destruyen los campos y la economia agraria con crueldad y saña desmedida.)

                                      

"Y el profeta Isaias anuncia que Dios le ha ungido a decir a los israelitas que a ellos serán entregados todos los pueblos del mundo y que los gentiles deberán trabajar de modo que los hijos de Israel no toquen ningún trabajo pesado y puedan servir a Dios, únicamente con la oración. Para poder tener tiempo para esta oración, deberán apropiarse de los bienes de los pueblos". (Mashmia jeshue fol. 89, c. 4).
"Informar a un goyim de algo relacionado con nuestra religión seria igual que matar a todos los judios, pues si los goyims supieran lo que enseñamos acerca de ellos, nos matarian abiertamente". (Libro de David, 37).

"CORDURA Y LIMPIEZA" CON QUE ES TRATADO EL TEMA DEL SEXO Y LA FEMENEIDAD EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS DEL TALMUD:

"Que cosa es una prostituta? Toda mujer no judia". (Eben ha Ezer, 6, 8).
"Relaciones sexuales entre gentiles (no judios), son como las relaciones entre animales". (Sanhedrin, 74 b).
"Las mujeres no judias son burras". (Berakoth 58 a).
"Se prohibe a los perros, mujeres o palmeras (?) pasar entre dos hombres, ni pueden pasar andando los otros entre perros, mujeres o palmeras.Se corren peligros especiales si las mujeres están menstruando o están sentadas en un viaje". (Pesahim 111 a).
"Se obliga decir la oración siguiente a todo judio cada dia: Gracias Dios por no haberme hecho un gentil, una mujer o un esclavo". (Menahoth 43 b- 44 a).
"Una no judia preñada no es mejor que un animal preñado". (Coschen hamischpat 405 - Nota: donde quiera que esté el judio en el mundo, prácticamente siempre estará fomentando la legalización y la práctica del aborto entre no judios).
"La tasa de nacimientos cristiana debe ser materialmente disminuida". (Zohar II, 64 b).
"Un judio puede hacerle a una mujer no judia lo que él quiera. Puede tratarla como trataria un trozo de carne". (Nadarine 20 b, Schulman Aruch, Choszen Hamiszpat 348).
"Las muchachas gentiles están en un estado de niddah ('suciedad') desde el nacimiento". (Abodah Zarah 36 b).
"Los gentiles prefieren el sexo con vacas". (Abodah Zarah 22 a - 22 b).
"Establecemos que Adán tenia contacto sexual con todos los animales del jardín del Eden". (Yebamoth 63 a - Nota: se establece esta supuesta costumbre de Adán como patrón permisivo para ser practicada por sus actuales descendientes).
"Un judio se puede casar a los tres años con una muchacha mayor". (Sanhedrin 55 b - Nota: dice específicamente, tres años y un dia de edad).
"Está permitido mantener relaciones sexuales con una niña desde que esta tenga tres años de edad". (Sanhedrin 54 b).
"Un judio tendrá sexo con un niño sólo y tanto tiempo como el niño tenga menos de nueve años de edad". (Sanhedrin 54 b).
"Que un adulto copule con una muchacha pequeña no significa nada". (Kethuboth 11 b).

"Una mujer que tuvo relaciones con una bestia es elegible de casarse con un sacerdote judio. Una mujer que tuvo sexo con un demonio también es elegible de casarse con un sacerdote judio". (Yebamoth 59 b).
"Establecemos que no hay una prostituta en el mundo que no haya tenido sexo con el rabino talmúdico Eleazar". (Abodah Zarah 17 a).
"Un kohen (tipo de rabino) no debe casarse con una prostituta, y que es una prostituta?, cualquier mujer no judia". (Schulkhan Arukh, palabras del rabino Josef caro reafirmando a Eben ha Ezer).




"TERRIBLE HOLOCAUSTO DEL PUEBLO JUDIO", FOMENTADOS Y DESCRITOS EN EL TALMUD:

"Allí donde lleguen los judios deberan convertirse en patrones, y hasta que no logremos el dominio absoluto, debemos considerarnos como exiliados y prisioneros; hasta que no nos hayamos apoderado de todo, no debemos cesar de gritar: ay, que tormento!, ay que humillación!". (Sanhedrin fol. 104, c. 1).
"Demandamos que cuatro mil millones (!) de judios fueron asesinados por los romanos en la ciudad de Bethar". (Gittin 57 b).
"Millones de niños judios fueron envueltos en hojas de pergaminos y se les quemó vivos por los romanos". (Gittin 58 a).

"Cuando Roma sea destruida, Israel será redimida". (Talmud Abadian, s. n. con.)
"Los judios pueden usar mentiras para engañar a un gentil". (Babha Kamma, 113 a).
"Proclamamos que es lícito hacer uso de la mentira y del perjurio si se requiere condenar en un juicio a un no judio". (Baba Kama, 113b).
"Es lícito matar a alguien que denuncie a un judio, en cualquier parte. Es lícito matarle incluso antes de que él lo denuncie". (Schulchan, Aruch Choszen Hamiszpat 388).

"Un no judio que estudie el Talmud o el judio que le ayude a hacerlo deben ser condenados a muerte". (Sanhedrin 59 a y Abohodan Zarah 8, 6).
"Un goyim que se ocupe de la Torah debe morir". (Schulkhan Arukh, palabras del rabino Josef Caro).
"Tan pronto como el mesias Rey se proclame a si mismo, destruirá Roma y hará de ella un desierto. Espinas y rastrojos crecerán en el palacio del Papa. El empezará una guerra sin piedad a los no judios y se les subyugará. Él los aniquilará en masa, matará sus reyes y asolará toda la tierra de los romanos. Él dirá a los judios: 'Yo soy el Mesias Rey por quien habeis estado esperando. Tomad l aplata y el oro de lso goyims' ". (Josiah 60, 6, rabino Abarbanel a Daniel 7, 13).

"AMOR" QUE SIENTEN POR LOS CRISTIANOS LOS JUDIOS, (SUS "HERMANOS MAYORES" COMO LOS HA DEFINIIDO EL SANTO PADRE JUAN PABLO II):

"Es la ley matar a quien reniegue de la Torah y los cristianos pertenecen a los detractores de la Torah". (Coschen hamischpat 425, Hagah 425, 5).
"Los judios siempre deben tratar de engañar a los cristianos". (Zohar 1, 160 a).
"El nombre de Dios no es profanado si un judio engaña a un cristiano". (Babba Kama 113 b, -Nota: en otras versiones mas extensas la traducción correcta seria: "Está permitido engañar a los cristianos, el judio puede mentir y perjurar para condenar a un cristiano; el nombre de Dios no es profanado cuando se miente a los cristianos").
"Un judio que mata a un cristiano no comete pecado, sino que ofrece un sacrificio aceptable a Dios". (Abhdah Zarah 26 b, Tosephoth).
"La Virgen Maria es una prostituta. Ella, quien era descendiente de príncipes y gobernadores, jugó a la ramera con los carpinteros". (Sanhedrin 106 a).

"Si un judio mata a un cristiano no hay pecado". (Sepher or Israel, 177 b).
"Exterminar a los cristianos es algo necesario". (Zohar 11, 43 a).

"No hagas acuerdos ni muestres piedad a los cristianos". (Hilkhpth Akum x, 1).
"Es un mitzvah ('deber religioso'), erradicar de cualquier modo a los judios traidores, minnim y apikorsim, y llevarlos a descender al hoyo de la destrucción, cuando causan dificultad a los judios y oscilación las personas lejos de Dios, como hacia a Jesús de Nazareth y sus discípulos, y Tzadok, Baithos, y sus discípulos". (Maimonides, Mishnah Torah, c. 10, p 184).
"Aquellos judios que hacen el bien a los cristianos nunca resucitarán cuando mueran". (Zohar 1, 25 b).
"Los judios tienen que ocultar su odio por los cristianos". (Iore Dea 148, 12 h).

"Serás inocente de asesinato si intentas dar muerte a un cristiano". (Makkoth, 7 b).
"Los judios deben destruir los libros de los cristianos, como el Nuevo Testamento". (Shabbath 116 a - Nota: El Dr. Israel Shahak -judio- de le universidad hebrea, cuenta como los israelitas quemaron cientos de ejemplares del Nuevo Testamento en la oocupación de Palestina del 23 de marzo de 1.980, en su libro: "Historia Judaica, Religión Judaica", pag. 21).

"La propiedad cristiana pertenece al primer judio que la reclame". (Babba Bathra 54 b).
"La Virgen 'Maria la Peluquera' (?), tenia sexo con muchos hombres". (Shabbath 104 b).

"El cautiverio de los judios terminará cuando príncipes cristianos mueran". (Zohar 1 - 219 b).
"Jesús está en el infierno y está siendo castigado sumergiéndole en semen hirviente. Los crsitianos son sumergidos en excrementos hirvientes". (Gittin 57 a - Nota: otras versiones de este versículo se traduce de esta manera: "Jesucristo hierve en excremento caliente".)

"Jesús fornicó con su asno". (Sanhedrin 105 a, b).
"En vísperas del Passovar, Yeshu (Jesus) fué colgado. Que defensa pudo hacerse entonces? No era acaso un Mesias?". (Sanhedrin 43 a).
"Los cristianos y otros quienes desecharon el Talmud irán al infierno y se les castigará allí por todas las generaciones". (Rosh Hashanah 17 a).

CONCEPTO DE "JUSTICIA" DEL TALMUD HEBREO:

"Está prohibido prestar a los no judios sin usura". (Talmud Sanhedrin, fol. 76, c. 2).
"La hipocresia está permitida cuando el judio la necesite, o cuando tenga motivos por temor. Puede decir al no judio que le ama". (Schulkan Arukh, palabras del rabino Josef Caro).
"Los judios pueden jurar falsamente por el medio del uso de palabras de subterfugio". (Schabouth Hag. 6 b).
"Si un gentil golpea a un judio, a ese gentil s  e le debe matar". (Sanhedrin 58 b).
"Dios ha ordenado practicar la usura con los no judios y prestarles dinero sólamente cuando paguen intereses, de manera tal que nosotros jamás les demos ayuda, creándose toda clase de dificultades, aún cuando nos sean útiles y nos presten favores..." (Maimonides, s. n. con).

"Un judio requiere no pagar a un gentil los sueldos que se le deben por su trabajo". (Sanhedrin 57 a - Nota: en otras fuentes la traducción correcta seria: "Lo que un judio robe a un goyim se lo puede quedar".)
"Si un judio se tienta de hacer algo malo, debe ir a una cuidad donde no se le conozca y hacer el mal allí". (Moed Kattan 17 b).

"Si el buey de un israelita hiere al buey de un cananeo, no hay ninguna obligación, pero si el buey de un cananeo hiere al buey de un israelita, el pago ha de ser completo". (Baba Kamma 37 b).
"Si un judio halla un objeto perdido por un gentil no tiene que devolverlo". (Baba Mezia 24 a y Baba Kamma 113 b).
"Al que encuentre un objeto perdido por un gentil, le está prohibido devolverlo, debe quedarse con él". (Sanhedrin, s. n. con).
"Dios no será generoso con un judio que case su hija con un hombre viejo, o que tome a una esposa por su hijo infante, o qu eregrese un artículo perdido a un no judio". (Sanhedrin 76 a).
"Un judio puede quedarse algún bien perdido por un goyim y encontrado por un judio". (Choschen Ham 226, 1).
"Cuando un judio asesina a un gentil, no habrá penalidad para dicha muerte". (Sanhedrin 57 a).
"Un judio puede quedarse con algo que él encuentre que pertenece al Akum (no judio). El que devuelve la propiedad perdida a los goyims peca contra la ley por incrementar el poder de los transgresores de la ley. Es digno de alabanza, sin embargo, si el devolver la propiedad perdida se hace para honrar el nombre de Dios, principalmente si haciendo que los cristianos alaben a los judios y los miren como gent ehonorable". (Choschen Ham 266 1).
"Como interpretar la palabra 'robo'?... Para un goyim está prohibido robar, hurtar, o hacer esclavas a mujeres, etc. de un goyim o de un judio. En cambio, para un judio nada de esto está prohibido si lo hace a un goyim". (Tosefta, Abhodat Zarah VIII, 5).

"Un judio pude perjurar él mismo con clara conciencia". (Kallah 1 b, p. 18).
"Los judios pueden jurar fálsamente con palabras de subterfugio". (Schabbouth Hag. d).

"Los gentiles están fuera de la proteción de la ley y Dios tiene dispuestos sus dienros para Israel". (Baba Kamma 37 b).




jueves, 2 de agosto de 2012

Islam

La llamada "religión" del Islam es otra de las doctrinas del demiurgo, apoya el concepto de la sumisión y la esclavitud de principio a fin. Al igual que el judeocristianismo, es pura calaña, también enseña la debilidad, la ignorancia, la pobreza y la incapacidad general para valerse por uno mismo, a su vez, el rechazo y difamamación a las características tales como la fuerza, capacidad de liderazgo, voluntad y el impulso de ser seres exitosos y productivos que es algo natural y saludable para nosotros los paganos, lo anterior son algunas formas de los rasgos virtuosos elogiados y buscados por "Dios", la persona debe ser así para ser deseado, aceptado y "digno de El".

Enseña que los débiles, los humildes y los que no quieren hacerse responsables de su propio destino son los que van a ser amados por "Dios" y heredar "el cielo". La siguiente es una cita de la historia de Nuh (Noé)
del Corán que ilustra esto:

"La gente de Nuh se dividió en dos grupos después de su advertencia. Sus palabras llegaron al corazón de los débiles, los pobres y los miserables, aliviando sus heridas con su misericordia. En cuanto a los ricos, los fuertes, los poderosos y los gobernantes, consideraban la advertencia con recelo "

Es claro y evidente que el propósito de esto es debilitar la mente de la gente, preparándolos y programandolos para un modelo de mentalidad basada en la sumisión y la esclavitud. Al parecer, sólo los que eran débiles y pobres son dignos de las "palabras de Dios". Esto es un mensaje subliminal común en las religiones demiurgicas y la instrucción a favor del débil sobre el fuerte, algo que predica el Islam en todas partes. Es obvio que el propósito y efecto de las enseñanzas de este
tipo, el cual es debilitar y esclavizar la mente de todos los que son engañados bajo el demiurgo y a su vez darle tiempo y poder a la sinarquía, mientras llevan a cabo sus siniestros planes.

Estas enseñanzas son destructivas y entran en conflicto directo con nuestros principios paganos y la moral de las civilizaciones de los Dioses. Si cada persona en el mundo creyera que la debilidad, la pobreza y la esclavitud son las virtudes que debe buscarse, no tendríamos líderes, ni grandes pensadores, ni maestros, ni exploradores, ni descubridores de nuevas tierras, ni genios haciendo grandes avances en la tecnología y la ciencia, sin la inspiración y la civilización jamás. La civilización es un legado de la raza aria, los que tenían el deseo de crear belleza, orden y al mismo tiempo mantener la Liberatad del Pueblo. Las enseñanzas islámicas contradicen esto totalmente y promueven todo lo contrario.

Otro ejemplo del mismo Corán:

"Es posible que detestéis algo y sea un bien para vosotros, y que améis algo y sea un mal para vosotros. Allah sabe y vosotros no sabéis"
(Corán 2:216)

domingo, 15 de julio de 2012

La raza

Definición.

El volumen de población, que enfocamos en el capítulo anterior, constituye un factor fundamental de análisis socio­lógico de toda comunidad territorial. La observación histórica nos muestra, sin embargo, que no es el más importante. Todos tenemos presente el papel desempeñado por la minúscula Grecia como creadora de nuestra civilización occidental. Te­nemos, pues, que complementar el estudio cuantitativo del problema demográfico con la Consideración de su aspecto cualitativo y, en primer lugar, de las características comunes, en es-te campo, a todos los integrantes de un conjunto social, las que dependen de la raza.

Nada más confuso hoy en día que el concepto expresado por este último término, que se aplica indiferentemente a nuestro género (“La raza humana"), a los grandes conjuntos "de color" ("la raza blanca") y a cada una de sus fracciones ("la raza aria"}, a sociedades históricas ("la raza italiana") y hasta a conjuntos lingüísticos o culturales ("la raza latina"). Sin duda se tiene vagamente, en todos los casos, la idea de que la raza está ligada al factor hereditario del hombre y de que un conjunto racial presenta cierta comunidad de caracteres, trasmitidos con la vida, que lo diferencian de los demás. Pero se han visto sociólogos atribuir sólo al medio la des­igualdad de los pueblos y, por lo tanto, sostener que todos tienen posibilidades idénticas. Otros, al mismo tiempo que afirmaban de modo arbitrario la homogeneidad racial de las comunidades primitivas, se han basado en la diversidad de tipos de un conjunto determinado para negar la existencia actual de las razas. Por otra parte. los antropólogos parecen propensos a establecer sus clasificaciones sobre la base de tal o cual factor cuya elección no se justifica. En el caso más favorable consideran los caracteres somáticos, excluyendo ter­minantemente todo factor psíquico y aun biológico.

Por todo esto es necesario reenfocar el problema a partir de los datos que la experiencia nos suministra. No precisa­mos de teorías para poder afirmar el hecho de la raza. Todo el mundo .distingue a un congoleño de un chino; todo el mundo capta la diferencia existente entre un grupo de cien suecos y otro de cien españoles. Todo el mundo sabe igual­mente que el negro que nace en Nueva York es tan negro como el que ve la luz en el Senegal y que, por consiguiente, algunos de los caracteres que permiten al menos competente reconocer una diferencia étnica son hereditarios. La dificultad empieza solamente con la definición del concepto de raza.

Tratemos de eliminar de nuestra experiencia los factores que la deforman. Podemos lograrlo muy fácilmente considerando ya no al hombre sino a animales de otros géneros.

Consideremos cierto número de perros de tipo ovejero ale­mán. ¿Por qué decimos que pertenecen a una raza determi­nada? Superficialmente, porque se parecen los unos a los otros. Tienen una misma conformación física y manifiestan las mismas cualidades psiquicas: estatura mediana, pelo largo de color pardo, hocico alargado, cola en penacho, valor en el ataque, inteligencia superior a la de las mayoría de las otras razas caninas, etc. Sin embargo, todos los ovejeros alemanes no son idénticos. Su estatura varía en algunos centímetros; su pelo es más o menos largo v tupido y su color abarca toda la gama de ios pardos, de lo casi amarillo a lo casi negro: su valor y su inteligencia están sujetos a gradación. Ocurre que tal individuo tiene un pelaje más oscuro que el de un doberman, cuyo color característico es el negro, o es menos inteligente que un gran danés, que pertenece a una raza poco favorecida a este respecto. Si se trata, como a menudo se hace en lo que atañe al hombre, de definir la raza de los ovejeros alemanes sólo por uno de sus caracteres, se obten­drían resultados cuyo absurdo saltaría a la vista. Pero nadie piensa en hacerlo porque, cuando se trata de perros, cada uno sabe muy bien que la raza zoológica es un conjunto de individuos que poseen en común, en cierta medida cuanti­tativa y cualitativa, cierto número de caracteres físicos, fisio­lógicos y psíquicos que se trasmiten por herencia. El indi­viduo representativo de una raza es simplemente el que une en sí todos estos caracteres llevado a su grado máximo.
Ahora bien: lo mismo acontece cuando se dice que el hom­bre nórdico es grande, rubio, dolicocéfalo, resistente, valeroso, etc.: no se define sino un "animal de concurso" y muchos nór­dicos son de estatura mediana, morenos, braquicéfalos, débi­les o cobardes. Esto no significa en absoluto que la raza nórdica sea una ficción. A lo más, se puede sostener que no se trata de una raza pura. Pero tiene sentido esta expresión?


92. El error de la "raza pura".

Hemos considerado hasta ahora el grupo racial como un conjunto estático de individuos. Conviene, para poder con­testar la pregunta anterior, examinarlo en su aspecto evolu­tivo. ¿Cuándo decimos que un ovejero alemán es de raza pura? No cuando alcanza la perfección teórica del tipo, sino cuando ha nacido de padres no mestizados. Remontándonos así de generación en generación, llegaremos al origen de la raza, es decir al momento en que, por mutación o de cual­quier otro modo, una camada de ovejeros alemanes nació de padres de los cuales uno por lo menos no era un ovejero alemán. Podríamos remontarnos asi, de raza en especie y de especie en género, hasta la pequeña masa de proteínas que un día se puso a vivir. Todo eso no tendría sentido alguno. Si consideramos el origen común, la raza abarca la animalidad entera. Si fijamos arbitrariamente su principio en el instante de su última diferenciación, está fundada en una heteroge­neidad originaria, aunque se suponga que ninguna mestización haya intervenido desde entonces, lo que difícilmente se podrá afirmar en lo que atañe a las razas animales mejor y más antiguamente fiscalizadas.
Esto no significa, ni mucho menos, que los datos genea­lógicos carezcan de interés, puesto que los caracteres comu­nes y la frecuencia de su aparición dimanan de un proceso de herencia, sino que es erróneo hacer de la pureza un cri­terio de existencia y, con más razón, de valor de la raza. En lo que concierne a los conjuntos humanos, sería preciso, si se admitiera su filiación a partir de una pareja primitiva, considerarlos como pertenecientes a una raza única, lo que es con­trario a los hechos. Y si se considerara una multiplicidad de mutaciones originarias, tendríamos todavía que olvidarnos del factor mestización. En realidad lo que se llama grado de pu­reza de una raza es simplemente su homogeneidad relativa, vale decir el hecho de que cada uno de sus componentes posea en mayor o menor número los caracteres distintivos del conjunto considerado.

No nos corresponde analizar en estas páginas (1) el mecanis­mo de la herencia biopsíquica. Notemos meramente que, en una comunidad reducida y cerrada, todo el mundo llega, después de cierto número de generaciones, a ser pariente de todo el mundo y que cada miembro del conjunto tiene los mismos antepasados que cualquiera de los demás. Cuanto más reducida numéricamente en su origen y cerrada en el curso de su desarrollo es una comunidad, y cuanto más anti­gua es, más sus miembros poseen caracteres comunes y más se parecen entre sí.

Un conjunto originariamente heterogéneo se unifica, por lo tanto, por endogamia. Sin duda sus miembros no serán todos idénticos, pero sí se mostrarán, hasta cierto límite, cada vez menos desemejantes: su aspecto, su mentalidad y sus reacciones manifestarán un grado creciente de homogeneidad. La "pureza" de una raza es, por lo tanto, una creación de la en­dogamia y del tiempo. Si se la pierde por mestización, es posible recuperarla. Pero el proceso es larguísimo, especial­mente en un conjunto humano numeroso. Y, mientras no haya reconquistado su homogeneidad perdida, la comunidad así afectada en su esencia está tironeada entre aspiraciones di­versas y a menudo contradictorias. Se dispersa y se relaja. Es un hecho históricamente comprobado que todo conjunto étni­co mestizado pierde por un tiempo, con su unidad heredita­ria, su armonía y su tensión.


La clasificación de las razas.

Nuestros análisis anteriores muestran cuán inútil es intentar la clasificación de las razas sobre la base de hipótesis de ori­gen específico que el actual estado de la antropología no per­mite afirmar ni negar. Puesto que la raza es creación de la historia -por endogamia pero también por presión selectiva del medio y adquisición de caracteres transmisibles (1) -nos importa menos saber si existían en el principio de la huma­nidad uno o varios conjuntos étnicos que precisar empírica­mente la delimitación presente de las comunidades raciales. No siendo posible, en nuestra escala de observación y acción, comprobar ni producir el paso de un individuo o de un grupo de una gran raza a otra, resulta igual para nosotros que dichas grandes razas hayan existido desde el origen o que sean el producto de una diferenciación prehistórica sobre la cual no se puede volver.

Pero hablar de grandes razas es ya establecer una clasifi­cación entre los conjuntos étnicos, vale decir comprobar la existencia de amplias comunidades raciales, cada una de las cuales posee una multiplicidad de caracteres físicos, biológicos y psíquicos que también se manifiestan, en alguna medida, en los grupos internos más diferenciados. Se admite hoy en día, unánimemente, que las grandes razas son tres, las que, por falta de una terminología más exacta, llamamos blanca, amarilla y negra; denominaciones poco satisfactorias, ya que el color es sólo uno de los caracteres distintivos reconocidos, quizás el más visible, cuya elección puede trabar al etnólogo en su intento de clasificar algunos conjuntos mestizos o mar­ginales.

Las grandes razas están, por lo general, perfectamente deslindadas, como también las razas en que se dividen, trátese de productos de una diferenciación por el medio o .por la mestización, lo que no siempre se puede afirmar con certe­za. No se necesita ser especialista para distinguir a cien japo­neses de cien mongoles- o a cien chinos del norte de cien guaraníes y definir las razas correspondientes como grupos diferenciados de la gran raza amarilla. Igualmente se podrá distinguir sin mayor dificultad, en el seno de la gran raza blanca, la raza semita o, en el seno de la gran raza negra, la raza pigmea. Sin embargo, ya la delimitación se hace más imprecisa y deja "residuos" no clasificados o discutibles. Por ejemplo: ¿los blancos europeos constituyen una o varias razas? Las respuestas son contradictorias por dos razones: primero, los métodos erróneos de clasificación fundados en caracteres inestables, tales como la estatura o la forma del cráneo; en segundo lugar, la: obstinación historicista de los que quieren a toda costa apoyarse en el origen de las razas consideradas, olvidando que los conjuntos étnicos son el producto de un doble proceso de diferenciación y fusión, Con predominio, según la época, de una u otra de dichas tendencias evolu­tivas. Los blancos europeos habrán constituido en otro tiempo varias razas bien distintas. Pero su estado de fusión es tal hoy en día que casi constituyen una única, en la cual se distin­guen las razas en formación que corresponden a las comu­nidades geográficopolíticas. Históricamente es sin duda erró­neo calificar de arios a todos los europeos, pero étnicamente es exacto en conjunto, sea o no acertada la denominación elegida y aunque no podamos siempre precisar en qué medi­da no. permanecen, debajo de las diferenciaciones actuales, supervivencias de razas que existían antes de su fusión relativa.

Este movimiento constante y diverso a menudo se olvida cuando se trata de establecer un mapa de las razas. Mientras que es fácil deslindar, a pesar de las innumerables mestiza­ciones, el territorio de las grandes razas, así como el de con­juntos netamente diferenciados por hibridación entre grandes razas -los malayos, por ejemplo-, la tarea se vuelve deli­cada cuando se trata de las razas, porque algunas de ellas se encuentran en continua fluctuación. En Europa, las anti­guas delimitaciones de las razas nórdica, alpina y medite­rránea no han perdido todavía todo significado, pero tienden a ser removidas por las nuevas razas nacionales, por otra parte menos diferenciadas en razón de la creciente interrela­ción de las comunidades y de la uniformación de las condi­ciones de vida. Vale decir que si bien la raza, cuando sus caracteres distintivos son dominantes y poco variables, es tan estable como la gran raza y no se modifica esencialmente sino por mestización, es fundamentalmente inestable cuando sus caracteres son sensibles a la presión del medio o están sujetos a mutación. Por lo tanto, existen razas esencialmente diferenciadas, cuyos caracteres distintivos adquiridos ya no pueden ser modificados sino por mestización, y razas acci­dentalmente diferenciadas. cuyos caracteres distintivos, adqui­ridos son todavía susceptibles de modificación por el medio.


  El crisol.

Esta última observación es importantísima, puesto que per­mite establecer lo que podríamos llamar el grado de paren­tesco de las razas, vale decir la relativa facilidad de su even­tual fusión en un todo homogéneo, así como precisar el concepto de mestización. Si, en efecto, se unen dos individuos o dos grupos pertenecientes a razas accidentalmente diferen­ciadas, su descendencia poseerá los caracteres comunes a las dos razas, mientras que los caracteres distintos accidentales serán atenuados y, con el tiempo, borrados por el medio. Tal es el caso, particularmente claro, de las casas reales de Euro­pa: el zar Nicolás II y el rey Alfonso XIII, por ejemplo, tenían en las venas sangre de todas las- antiguas razas del viejo continente; manifestaban, sin embargo, los caracteres étnicos de los rusos y de los españoles, respectivamente, vale decir de nuevas razas en formación.
Por el contrario, la alianza de razas esencialmente diferen­ciadas da híbridos, exactamente como la de grandes razas. Es decir que el nuevo conjunto sólo nacerá de ellas por ho­mogeneización endogámica. Tenemos ahora la explicación del fenómeno llamado "del crisol", tal como se produce en los Estados Unidos, donde elementos procedentes de todas las razas europeas ya han obtenido, en un tiempo muy breve y a pesar de una inmigración casi continua, una homogeneidad relativa que hace de su población un nuevo conjunto étnico cuyos caracteres propios son netamente perceptibles. Por el contrario, los judíos que viven en Europa desde hace más de dos milenios han conservado, por pertenecer a una raza esencialmente diferenciada en el seno de la gran raza blanca, caracteres peculiares que los distinguen de las poblaciones arias.

Resulta de todo esto que se puede clasificar a las comu­nidades sociales, desde el punto de vista étnico, en dos cate­gorías: las que son racialmente homogéneas, procedan ya de un tronco único, ya de una "mezcla" de razas accidental­mente diferenciadas o de una mestización completa, y las que son racialmente heterogéneas porque la unificación de ele­mentos constitutivos pertenecientes a razas; esencialmente di­ferenciadas aún no está acabada. Resulta igualmente que la unidad étnica de un país de inmigración depende del grado de parentesco de las razas que componen su población y del tiempo trascurrido desde que se pusieron en contacto.


La desigualdad de las razas.

El grado de homogeneidad no constituye el único factor de clasificación de las comunidades étnicas. Hay que considerar también el valor relativo de las razas en presencia. Es un hecho de observación que las razas son desiguales, como los individuos. Cualquiera sea la razón -insuficiencia originaría o evolución posterior mal dirigida-, se comprueba que cier­tos conjuntos étnicos se muestran hoy en día incapaces de crear una civilización y hasta de asimilar la que se les sumi­nistre. ¿Podrán hacerlo en el porvenir? Lo ignoramos, y aun en este caso subsistiría su actual inferioridad: el niño no es el igual del adulto, y menos todavía cuando se trata de un niño atrasado. Notemos, por otro lado, que ciertas razas, lla­madas primitivas, son en realidad degeneradas, sin que el nivel de su época más brillante se haya jamás elevado muy alto.

¿Para qué insistir? Nadie pone en duda los hechos: la gran raza negra no ha producido ni ciencia, ni literatura, ni filo­sofía, ni teología; su arte no se puede comparar con los de Europa, Asia y América; su organización política sigue siendo rudimentaria. Nadie discute tampoco el hecho que los blan­cos, dondequiera que hayan aparecido, han constituido un poderoso factor de orden y progreso. Los pocos defensores de la igualdad de las razas explotan casos individuales que no significan absolutamente nada. Evidéncie tal jefe de tribu afri­cana más inteligencia que un campesino común de Europa y más valor moral que un delincuente chino, y haya sido, el negro norteamericano Carver un gran químico y hasta un bienhechor de la humanidad, todo eso implica simplemente que los conjuntos étnicos no están globalmente superpuestos en la escala de valores y que el primero de los negros no viene después del último de los amarillos o de los blancos. Pero, cuando consideramos una raza, es la comunidad que representa la que nos interesa, con su élite y sus imbéciles, en cuanto conjunto orgánico y no como suma de individuos.

No vayamos a creer, sin embargo, que la comparación entre conjuntos étnicos sea siempre fácil y su resultado, siempre indiscutible. El concepto de superioridad es esencialmente relativo a la escala de valores que se acepta o se crea. Si se decreta que la resistencia al calor es criterio más importante que la inteligencia, deberá admitirse la superioridad de la gran raza negra sobre las demás y especialmente sobre la blanca. Rozamos aquí la paradoja. La dificultad, aunque cierta, no se manifiesta sino en casos límites. Cuando se ve, por lo contrario, a lo largo de' la historia, a las grandes razas blanca y amarilla, y sobre todo a la primera, dominar en todas partes por donde pasen, crear imperios, culturas y técnicas, no es fácil negarles la supremacía de conjunto, aun cuando su superioridad pueda ser discutida sobre tal o cual punto en particular. Por otra parte, una divergencia de juicios sobre el valor relativo de talo cual grupo étnico no contradiría en absoluto el hecho de la desigualdad de las razas, el único que nos interesa aquí.


Raza y Comunidad.

En los incisos anteriores hemos considerado los conjuntos étnicos en sí. La observación v el análisis histórico nos mues­tran, sin embargo, que sólo de modo muy excepcional raza y Comunidad se confunden. Por lo general una raza abarca a varias Comunidades y a menudo una Comunidad posee en su seno elementos raciales diversos. Corresponde, pues, en­focar ahora el factor étnico en sus relaciones con las estruc­turas orgánicas de la sociedad.

Si la Comunidad es racialmente homogénea o, por lo menos, está constituida por elementos étnicos accidentalmente dife­renciados en vías de unificación -como es el caso, salvo en cuanto a las minorías judías, de las naciones de la Europa occidental-, su valor dependen sin discusión posible de la masa hereditaria común. No queremos decir con esto que los factores geofísicos, geopolíticos, institucionales, económicos, religiosos, culturales, lingüísticos, etc., constituyan meras es­tructuras determinadas o superestructuras ilusorias y que sólo la raza dé a la Comunidad las condiciones de su ser, sino simplemente que dichos factores ven su eficacia y hasta su misma existencia subordinadas a las posibilidades étnicas del conjunto. Como ya lo dijimos, la raza es, por consiguiente, el sustrato de la vida comunitaria: una especie de materia prima que no es maleable sino dentro de ciertos límites.

La situación cambia fundamentalmente cuando conviven en un mismo marco estructural elementos que pertenecen a dis­tintas grandes razas o a varias razas esencialmente diferen­ciadas. El valor de la Comunidad poliétnica depende eviden­temente de su composición racial. Pero ya no se puede decir que dimane de su masa hereditaria, puesto que no están en juego una sino varias dotaciones genéticas diferentes y a me­nudo desiguales que actúan por su presencia pero también por sus relaciones. Así los negros de los Estados Unidos dis­minuyen, por los problemas que su existencia suscita, el valor de Ia Comunidad de que forman parte, mientras que los negros de Angola dan a esa provincia portuguesa una mano de obra sin la cual no podría ni subsistir. ¿Por qué tal dife­rencia? Simplemente porque, en el primer caso, las institucio­nes no corresponden a la realidad. Las leyes federales norte­americanas no tienen en cuenta ni la existencia ni menos todavía la desigualdad de los dos conjuntos étnicos asociados: están elaboradas para los blancos y se aplican tales cuales a los negros, lo que constituye un disparate creador de todas las dificultades que sabemos.

La convivencia en una misma Comunidad de razas des­iguales no es en sí, ni mucho menos, un factor de inferioridad. Por cierto, una Comunidad étnicamente unitaria posee, ade­más de su valor esencial, una particular eficacia en la acción como en la resistencia. Pero no es sino la eficacia de lo que es, y sería negativo adquirirla por mestización a expensas del ser de la raza dominante. Una Comunidad poliétnica jerar­quizada tiene, en efecto, el valor de su componente superior aumentado par las posibilidades del inferior, mientras que la fusión establecerla la unidad en un nivel intermedio entre las dos razas originarias. Se crearía además, durante varias gene­raciones, un perjudicial estado de heterogeneidad. El proble­ma etnopolítico de las relaciones interraciales sólo Se plantea a partir del momento en que uno o varios elementos consti­tutivos escapan de las exigencias del orden social v tienden a obtener un lugar que no corresponde a su valor -intrínsico ni a su papel orgánico, vale decir que rehúsan desempeñar su función propia en el seno de la Comunidad.


  La especialización racial.

La tesis de la igualdad de las razas tropieza, en la práctica, con la misma realidad necesaria del orden social. Los derechos que el ser humano posee, inherentes a su naturaleza o a sus peculiaridades individuales, sólo adquieren vigencia social cuando corresponden a obligaciones de carácter fun­cional. Pero las funciones, en el seno de una Comunidad, por poco desarrollada que esté, son desiguales en importancia y exigen de los que las desempeñan capacidades desiguales. Es lógico y posible, por lo tanto, concebir una Comunidad poliét­nica en la cual ciertas funciones estuvieran reservadas orgá­nicamente a tal grupo racial que manifestara para ellas parti­culares aptitudes. La raza inferior, o simplemente inasimilable, encontraría así su lugar en la sociedad y gozaría de los dere­chos correspondientes, y solamente de éstos.

No faltan ejemplos históricos de semejante organización. El más conocido es sin duda el de los Estados Unidos antes de la guerra de secesión. Los negros desempeñaban funciones subalternas determinadas. Poseían, en contrapartida, el dere­cho de ser alimentados, alojados y vestidos, aun en la vejez, y de ser asistidos en caso de enfermedad y protegidos siem­pre. Útiles a la Comunidad de que formaban parte, nadie pensaba en excluirlos de ella ni en odiarlos. Cuando la vic­toria del Norte hubo suprimido esta especialización racial y roto este orden funcional poliétnico, los negros no adquirie­ron, por supuesto, las capacidades cuya ausencia los había hecho colocar en el más bajo nivel de la escala social. Salvo algunas excepciones individuales, siguieron siendo peones y criados y todavía lo son hoy en día después de cien años. Conservaron, pues, las funciones para las cuales estaban pre­dispuestos. Pero perdieron los derechos correspondientes: los negros proletarios no conocen ni seguros, ni jubilación, ni estabilidad en el empleo. Se les reconocieron, sí, los mismos derechos civiles y políticos que a los blancos, de quienes se creyeron entonces iguales. Por sus reivindicaciones se volvie­ron un peligro para una Comunidad en la cual no aparecían ya como necesarios: de ahí las reacciones a menudo brutales cuyos efectos sufrían y sufren. Así como un tejido viviente -raza de células- que pierde su función orgánica.

Durante siglos, la esclavitud había resuelto el problema de las relaciones interraciales o, más exactamente, había impe­dído que se planteara. Por una coacción efectiva o teórica, los negros estaban agregados a las familias blancas, de las que se volvían parte integrante, en posición subordinada. La sociedad esclavista no estaba constituida, pues, por dos con­juntos raciales yuxtapuestos, sino por una multitud de células familiares biétnicas. Por cierto, el sistema no era perfecto, ni mucho menos, y numerosas reformas se imponían. Pero no podemos dudar de que las relaciones entre blancos y negros se mantenían dentro de un orden orgánico funcional y con­forme al valor relativo de los grupos étnicos en contacto, si bien no siempre de los individuos que los componían. El es­clavo estaba incorporado en la sociedad; no se lo trataba como paria ni como. enemigo; se beneficiaba generalmente, teniendo en cuenta el nivel de vida de la época, con una posición superior a la del proletario de hoy. El amo estaba protegido no solamente contra las consecuencias de una eventual lucha de razas sino también y sobre todo contra el, posible olvido de su superioridad étnica. El sistema esclavista complemen­taba, en efecto, la desigualdad de hecho de las razas con una desigualdad de derecho. El blanco podía cometer un desliz con una negra: el pequeño mulato, cualquiera fuese el color de su piel, no franqueaba la barrera étnicosocial.

Sin embargo, se la apruebe o no desde el punto de vista histórico, la esclavitud pertenece al pasado y no es posible volver a ella, aunque más. no fuere por la sencilla razón de que la familia semipatriarcal que supone ya no existe casi en ninguna parte. Por lo menos podemos sacar la lección de la experiencia: la Comunidad poliétnica sólo es satisfactoria cuando el conjunto inferior está incorporado orgánicamente en el conjunto superior, sin poder amenazar la integridad racial de este último.


 La segregación.

A falta de una verdadera solución que responda a la ley bíosocíológíca que acabamos de enunciar, no queda sino el recurso de los paliativos de defensa. Paliativo es, en efecto, la segregación que vemos aplicar con mayor o menos acierto por las Comunidades poli étnicas contemporáneas que no acep­tan la idea de su decadencia por mestización. Se busca sepa­rar las razas que conviven en un mismo territorio y evitar en alguna medida su contacto por no saber o no poder orga­nizarlo, vale decir atenuar un mal que la sociedad se reconoce impotente para suprimir.

Consuetudinaria o legal, relajada o estricta, la segregacion siempre se demuestra insuficiente. Primero porque es poco sincera: el blanco quiere apartar a los negros de su familia, de su barrio y de su coche de ferrocarril, pero no de su fá­brica porque constituyen una mano de obra barata para cier­tos trabajos. O bien se los utiliza como carne de cañón. A veces la hipocresía liberal hace afirmar legalmente una igual­dad de derecho que se niega de hecho. Pero, aun absoluta la segregación, provista la raza inferior o inasimilable de un estatuto, prohibido el casamiento interracial y castigado como crimen el apareamiento, todo eso aún no constituiría una so­lución satisfactoria. Pues la separación forma bloques raciales que, en razón de la diferencia de condiciones de vida o de la mera voluntad de poderío, se vuelven antagónicos. El escla­vo negro no era ni se sentía solidario con el conjunto de su raza sino con la familia de que formaba parte y cuyo des­tino compartía de derecho y de hecho. El proletario negro está y se siente, por el contrario, unido con sus hermanos de raza por una condición común y un aislamiento compartido. Un esclavo negro maltratado maldecía a su mal amo; un pro­letario negro humillado proclama la lucha de razas.
No hay sino dos soluciones valederas: el apartheid geo­gráfico o la integración de los elementos étnicamente infe­riores en una sociedad orgánica, dándoles la posibilidad de desarrollar sus potencíalídades en el grado máximo; posibili­dad ésta que no tienen en la sociedad igualitaria, que pone de relieve su inferioridad en lugar de compensarla can un orden social jerárquico.


99. Dialéctica de las razas.

Existe, pues, en el seno de toda Comunidad poliétnica, un doble movimiento dialéctico. Por un lado, salvo en el caso de una sociedad orgánica perfectamente establecida, la comuni dad racial inferior o inasimilable mantenida bajo tutela pro­testa contra su estado, se opone a la comunidad dominante y lucha por su liberación, cuando no por la Supremacía. Pero, por otro lado, las dos comunidades tienden a fusionarse por mestización. Este último proceso tiene dos motivos: la atrac­ción sexual y el deseo de los inferiores de acercarse a sus amos. El primer fenómeno es bien conocido y se le debe la mayor parte de los mestizos. El segundo exige alguna ex­plicación.

Se ha comprobado en los Estados Unidos que los mestizos se casaban entre si y los negros, de preferencia, con mesti­zas tan claras como fuera posible. En el seno de la comunidad de color interviene por consiguiente una selección que obra en favor de la reproducción de mestizos cada vez más pró­ximos al tipo blanco. Se llega así al nacimiento cada vez más frecuente de "negros blancos", vale decir de individuos. mes­tizos que tienen apariencia de blancos. De ahí el fenómeno del passing, por el cual dichos mestizos, cambiando el lugar de su residencia, logran hacerse pasar por blancos, se casan dentro de la población blanca e introducen así en ella genes melánicos,. El passing evidentemente no es posible sino por falta de discriminación étnica legal. Pero existe, y los Esta­dos Unidos están en vías de «negrificación". La mezcla com­pleta daría una nueva raza que manifestaría posiblemente cualidades de imaginación. que no posee la población blanca actual. Pero desaparecerían irremediablemente la energía y el poder creador que caracterizan a los pueblos arios. Notemos, por otro lado, que dicho proceso de mestización es muy lento. sobre todo en los Estados Unidos, donde la conciencia de raza está muy desarrollada, pero que la prolificidad de los negros, superior a la de los blancos, hace aumentar constan­temente el porcentaje de africanos en la sociedad norteame­ricana. Se puede prever el día en que no solamente una im­portante fracción de los blancos, o llamados tales, tendrá sangre melánica en sus venas, sino, más todavía, en que los mulatos dominarán numéricamente a la población blanca, como ya ocurre en el Brasil.

La prolificidad de las razas inferiores y la relativa esteri­lidad de las superiores son hechos. que no interesan solamente a las Comunidades poliétnicas sino al mundo entero. Las na­ciones blancas están perdiendo terreno. No sólo han tenido que abandonar la mayor parte de sus territorios coloniales sino que ya se está produciendo, en Europa, una invasión migratoria acelerada de gente de color. Los blancos han des­pertado a los amarillos de su sueño milenario, han impedido a los negros matarse y comerse entre sí y los han obligado a producir más y más alimentos. Llevando la higiene y la medicina a los pueblos inferiores, han multiplicado a sus ad­versarios de hoy y de mañana. El equilibrio étnico del pla­neta está roto.